Antes de que nadie se enfade, esto no es un ranking objetivo. No hay puntuaciones, encuestas ni criterios técnicos detrás de esta lista. Esto es nuestra selección personal: las 20 maratones que en Runfit consideramos imprescindibles, por su recorrido, su historia, el ambiente que generan o simplemente porque corremos por placer y estas son las que más nos gustan. Puedes no estar de acuerdo. Es normal. Las listas de maratones son tan personales como los propios entrenamientos.
Nueva York, Boston, Chicago, Berlín, Londres y Tokio forman los World Marathon Majors, el circuito de las seis grandes. Están todas. Pero hay otras maratones que, en nuestra opinión, no merecen menos atención.
Maratón de Atenas
La Maratón de Atenas es la carrera decana de todas las maratones. No es la más rápida, no es la más plana y tiene subidas que se hacen largas. Pero correr siguiendo la ruta de Filípides, terminar en el estadio Panatenaico y saber que estás repitiendo un gesto de 2.500 años de historia es algo que no tiene equivalente en ningún otro circuito. Se corre en noviembre, con temperaturas alrededor de los 12°C.
Maratón de Barcelona
La Maratón de Barcelona es una de las más animadas de Europa y una buena opción para buscar marca personal. El recorrido es plano, pasa por la Sagrada Família y termina cerca del Puerto Olímpico. El clima en marzo acompaña, con temperaturas por encima de los 10°C. Lo que no tiene es la historia o el simbolismo de otros maratones de esta lista, pero lo compensa con organización y ambiente.
Maratón de Berlín
Si hay una maratón donde se baten récords mundiales, es Berlín. La Maratón de Berlín tiene el recorrido más rápido del mundo: completamente plano, con pocas curvas, por el centro de la ciudad. Los mejores atletas del planeta la usan para atacar sus marcas, y los resultados lo confirman edición tras edición. Forma parte de los World Marathon Majors. En septiembre las temperaturas rondan los 15°C. Si quieres saber en qué nivel estás realmente, Berlín es donde te enteras.
Maratón de Boston
La Maratón de Boston es la más antigua de las maratones urbanas del mundo y la única de los Majors que requiere una marca mínima para inscribirse. No se puede entrar simplemente pagando o por sorteo: hay que ganársela. Eso la hace especial. El recorrido tiene desnivel, no es el más rápido, pero cruzar la meta en Boylston Street tiene un peso específico que pocas carreras pueden igualar. Abril en Boston: sobre los 5°C y probable frío. World Marathon Major.
Maratón de Chicago
La Maratón de Chicago es uno de los Majors menos conocidos fuera de Estados Unidos pero no merece ese anonimato. El recorrido es completamente plano, por las avenidas anchas del centro, y la ciudad tiene más personalidad de lo que se le reconoce habitualmente. En octubre las temperaturas rondan los 12°C. Aquí corrió Kelvin Kiptum su récord mundial de 2:00:35 en 2023. World Marathon Major.
Maratón de Londres
La Maratón de Londres es uno de los eventos deportivos más grandes del mundo. Más de 50.000 personas en carrera, el Támesis al fondo, un ambiente que no tiene comparación. Entrar es difícil: hay sorteo y hay marca mínima dependiendo de la categoría. El recorrido es llano y en abril suele llover y hacer entre 8 y 10°C. Da igual: la energía que genera esta carrera compensa cualquier condición meteorológica. World Marathon Major.
Maratón de Madrid
La Maratón de Madrid no es la más rápida de España, ni la más bonita de Europa, ni la más fácil de puntuar. Pero tiene algo propio que es complicado de describir. Correr por la Castellana en un domingo de abril, bajar hacia el Retiro y terminar en el parque mientras la ciudad todavía desayuna es una experiencia que, si eres de Madrid o has vivido aquí, tiene un sabor especial. Y si no eres de Madrid, es una excusa perfecta para conocer la ciudad. Las cañas de después están incluidas en el precio moral de la carrera.
Maratón de Ciudad de México
Seamos honestos con la Maratón de Ciudad de México: no es la más cómoda del mundo para correr. La altitud (2.200 metros) penaliza, la contaminación es real y en agosto llueve con frecuencia por las tardes. Pero Ciudad de México es una de las metrópolis más fascinantes del planeta y eso acaba pesando más que los inconvenientes logísticos. Las temperaturas en agosto se mueven entre los 15 y los 20°C. Los pulmones no estarán del todo de acuerdo con la altitud, pero el resto de ti sí.
Maratón de Miami
La Maratón de Miami es completamente plana y, en teoría, ideal para buscar marca. En teoría, porque el calor y la humedad en enero pueden cambiar los planes. El recorrido por el puerto, Miami Beach y el downtown es espectacular. En Runfit la corrimos en unas condiciones completamente atípicas: 3°C y viento lateral que hacía que la sensación térmica fuera bastante peor. No importó. El recorrido sigue siendo una pasada.
Maratón de Nueva York
La Maratón de Nueva York es la más famosa del mundo. No hace falta justificarlo mucho: 50.000 corredores, los cinco boroughs, dos millones de espectadores en el recorrido. Entrar es complicado, encontrar hotel es caro y organizar el viaje requiere planificación. Y sin embargo sigue siendo la más solicitada. En noviembre puede hacer un frío considerable, con temperaturas cerca de los 0°C a la hora de la salida. Es un Major. Es Nueva York. Hay que correrla. World Marathon Major.
Maratón de París
La Maratón de París sale desde los Campos Elíseos, pasa por Notre Dame y la Bastilla y termina junto a la Torre Eiffel. Si diseñaras un recorrido turístico para alguien que visita París por primera vez, se parecería mucho a esto. En abril suele llover y las temperaturas rondan los 5°C. Ningún problema. Es una de las maratones con más inscripciones del mundo y el ambiente en el recorrido lo justifica.
Maratón del Polo Norte
La Maratón del Polo Norte está en esta lista pero necesita una aclaración importante: técnicamente no es una maratón a la que te puedas «apuntar» como cualquier otra. Se corre sobre hielo a latitud 90° Norte, en abril, con temperaturas que pueden bajar de los -20°C la noche anterior aunque a la hora de la carrera suban hacia los 0°C. Solo participan entre 50 y 60 personas por edición.
La organización incluye vuelo en avión de carga hasta el campamento base, equipo polar especializado y guías árticos. El coste total supera con facilidad los 15.000€. No es una maratón que se «prepare» como cualquier otra: es una expedición polar que además tiene una carrera de 42 kilómetros. La incluimos en la lista porque existe, porque hay gente que la completa y porque demuestra hasta dónde puede llegar esto del running. Pero si estás pensando en tu primera maratón, sigue leyendo.
Maratón de Roma
Correr la Maratón de Roma es pasar cuatro horas dentro del museo al aire libre más grande del mundo. El recorrido pasa por el Coliseo, el Vaticano y el centro histórico. En abril las temperaturas son similares a Madrid: suaves y agradables. No es la carrera más rápida ni la mejor organizada de Europa, pero el escenario no tiene comparación. Una que hay que hacer al menos una vez.
Maratón de San Sebastián
San Sebastián probablemente sea la ciudad más bonita de España y la Maratón de San Sebastián lo aprovecha bien. El recorrido pasa junto a La Concha, con el Cantábrico al lado. En noviembre hay muchas probabilidades de lluvia y las temperaturas rondan los 10°C. No importa demasiado. Lo obligatorio después de la carrera: una mesa en cualquier bar del casco viejo, txakoli y todos los pintxos que entren. Es parte del protocolo oficial no escrito.
Maratón de Santiago de Chile
La Maratón de Santiago de Chile es la referencia en América Latina. Bien organizada, con casi 35.000 participantes en las últimas ediciones y una ciudad que merece el viaje por sí sola. Se corre en abril, cuando las temperaturas pueden ir de los 10 a los 25°C a lo largo del día. La ciudad está rodeada de montañas y en días despejados los Andes aparecen al fondo del recorrido. Una imagen que no se olvida fácilmente.
Maratón de Sevilla
La Maratón de Sevilla debería estar en cualquier lista de las mejores maratones del mundo, no solo en la nuestra. Es una de las más rápidas de Europa: recorrido completamente plano por el centro histórico de la ciudad, clima de febrero que suele ser ideal para correr (entre 10 y 14°C) y una organización que mejora cada año. Si tienes una marca en mente, Sevilla es donde mejor puedes conseguirla en España. Y si no tienes marca, correr por el centro de Sevilla en febrero tampoco está mal.
Maratón de Tokio
Japón tiene fama de hacer las cosas bien y la Maratón de Tokio no es una excepción. Es probablemente la mejor organizada de todos los Majors: zonas de salida perfectamente acotadas, avituallamientos que funcionan como un reloj y un público que llena el recorrido aunque haga frío. En marzo las temperaturas están entre los 0 y los 5°C. Entrar es difícil, como en todos los grandes. Pero si tienes la oportunidad de hacer un viaje a Japón con una maratón de por medio, merece mucho la pena. World Marathon Major.
Maratón de Valencia
La Maratón de Valencia no forma parte de los World Marathon Majors pero no lo necesita. Es una de las maratones más rápidas del planeta, con varios récords mundiales en sus ediciones recientes, un recorrido completamente llano y un clima de diciembre que resulta casi perfecto para correr. Lo que Valencia ha conseguido en pocos años es mérito propio: hoy es una de las citas ineludibles del calendario europeo y una de las mejores opciones para buscar una marca personal seria.
Maratón de Viena
La Maratón de Viena no tiene el nombre de Berlín ni el glamour de París, pero recorres el centro histórico de una ciudad catalogada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Palacios, jardines imperiales, la Ópera. El recorrido es plano, las temperaturas en abril son buenas para correr y la organización es sólida. Una maratón que funciona bien sola o combinada con unos días en una de las ciudades más habitables de Europa.
Maratón de Washington DC
A la carrera de Washington la llaman la maratón de los marines porque son ellos quienes la organizan. La Maratón de Washington recorre el National Mall, pasa frente al Lincoln Memorial y por los alrededores de la Casa Blanca. En octubre el tiempo es agradable, alrededor de los 10°C. No es un Major ni aspira a serlo, pero correr por lo que es, de facto, la capital del mundo tiene su propio peso. Una carrera que debería aparecer en más listas de las que aparece.