El Maratón de Ciudad de México tiene algo que pocas carreras en el mundo pueden presumir: terminar corriendo hacia el Zócalo, con la Catedral Metropolitana de fondo y miles de personas animando en las calles, es una de esas imágenes que no se olvidan aunque lleves los pies destrozados. Es una carrera con historia, con identidad propia y con el desafío añadido de los más de 2.200 metros de altitud. Eso la hace especial y exigente a partes iguales.
Viví en Ciudad de México dos años y sigo la carrera de cerca desde entonces. Si te estás planteando ir a correrla en 2026, aquí tienes todo lo que necesitas saber antes de comprar el billete de avión.
Fecha
El Maratón de la Ciudad de México 2026 se celebra el 30 de agosto de 2026. La salida es escalonada en tres bloques que arrancan entre las 6:00 y las 6:30 h, antes de que el sol empiece a calentar de verdad. Llegar con tiempo al punto de salida es fundamental: el tráfico está cortado y la organización de accesos en la zona de la UNAM puede ser complicada si vas justo.
Recorrido
La salida es en Ciudad Universitaria, junto al Estadio Olímpico Universitario de la UNAM, en el sur de la ciudad. Desde ahí el recorrido sube por Insurgentes Sur y gira hacia el norte atravesando dos de los barrios más agradables de la capital: la Roma y la Condesa. Calles con árboles, arquitectura art déco y ambiente de barrio que ayuda a que los primeros kilómetros se pasen volando.
A partir del kilómetro 20 la ruta entra en Polanco y toca el Paseo de la Reforma. Ese tramo, con el Ángel de la Independencia en el horizonte y el Bosque de Chapultepec a un lado, es de los más fotogénicos de todo el calendario de maratones mundial. El tramo final baja hacia el Centro Histórico y termina en el Zócalo, la plaza mayor de México D.F., con la catedral de fondo. Un final de carrera difícil de igualar.
El desnivel neto es descendente, de unos 2.280 m en la salida a unos 2.229 m en meta, lo que suena bien sobre el papel. Pero a esa altitud el dato engaña: las piernas pueden aguantar, pero la respiración va a trabajar más de lo habitual desde el primer kilómetro. Si estás preparando esta carrera con seriedad, el plan de cuatro meses para correr en menos de 4 horas de Runfit es una buena referencia de base antes de añadir la variable de la altitud.
Cómo registrarse
Las inscripciones se gestionan a través de la web oficial del Maratón de Ciudad de México y en tiendas Martí repartidas por toda la República Mexicana. La convocatoria suele abrirse varios meses antes de la carrera y los dorsales se agotan: no dejes el registro para el último momento.
Los precios son escalonados: cuanto antes te inscribas, mejor precio obtendrás. Hay tarifas diferenciadas para atletas nacionales y para extranjeros, y el coste sube bastante durante la Expo Maratón, que se celebra los tres días previos y es también el punto de recogida de dorsales. Antes de pagar, revisa bien nombre exacto, modalidad, política de cambios y requisitos de identificación: en una carrera de este tamaño, esos detalles importan tanto como el entrenamiento.
Clima
Agosto es temporada de lluvias en Ciudad de México. Eso significa que la mañana de la carrera puede estar despejada y fresca, o puede llover. Las temperaturas en el horario de salida suelen estar entre 14 y 17 °C, subiendo a 20-22 °C a mediodía si el cielo acompaña. Para correr no son malas condiciones en principio, pero la humedad se nota y conviene llevar ropa técnica de secado rápido.
El factor determinante de esta carrera es la altitud. Ciudad de México está a 2.240 metros sobre el nivel del mar. Si vienes de Madrid, Barcelona o cualquier ciudad costera, la diferencia se nota desde los primeros kilómetros: más pulsaciones, sensación de falta de aire, recuperación más lenta entre esfuerzos. Lo ideal es llegar con al menos 48-72 horas de antelación y hacer un rodaje suave el día previo para dar al cuerpo algo de tiempo. No te sorprendas si el tiempo de carrera es peor que en otros maratones: es perfectamente normal y no tiene que ver con tu forma física.
Para planificar el ritmo objetivo teniendo en cuenta la altitud, usa la calculadora de maratón de Runfit antes de decidir qué llevas en el bolsillo del pantalón el día de la carrera. Y en cuanto a la nutrición, a más de 2.000 metros el organismo gasta más energía de lo habitual: sigue al pie de la letra el plan de carga de carbohidratos de la semana previa y no improvises nada nuevo los días anteriores.
Alojamiento en Ciudad de México
En una ciudad del tamaño de CDMX, el alojamiento no es solo una cuestión de precio o comodidad: es logística pura. El día de la carrera hay cortes de tráfico importantes y los desplazamientos en coche pueden ser un caos. Estas son las zonas que más sentido tienen para correr el Maratón CDMX:
- Roma Norte y Condesa: La opción que recomendaría sin dudarlo. Son dos barrios contiguos, muy agradables para pasear, con una oferta brutal de restaurantes y terrazas, y están dentro del recorrido de la carrera. Hoteles boutique a precios razonables, ambiente relajado y perfectos para cargar carbohidratos el sábado por la noche con buena pasta o tacos de calidad en cualquier esquina.
- Polanco: El barrio más exclusivo de la ciudad. Hoteles de gama alta, muy seguro, y está en el tramo del Paseo de la Reforma que recorre la maratón. Si el presupuesto no es un problema, es una opción cómoda y bien conectada con todo.
- Juárez y Zona Rosa: Entre Polanco y Roma, muy céntrico, con buena cobertura de metro y opciones de hotel a precios más contenidos. Para moverse de punto a punto el día de la carrera es bastante práctico y no está tan masificado como el Centro.
- Centro Histórico: Estás literalmente en la meta. Tiene su encanto, especialmente la noche del domingo después de cruzar la línea, pero puede ser ruidoso y hay que elegir bien el hotel. Para la noche de carrera, sin embargo, es imbatible: te ahorras cualquier traslado.
- Coyoacán: Más tranquilo, con ese ambiente bohemio de calles empedradas que hace que te olvides de que estás en una megalópolis. Está relativamente cerca de la salida en la UNAM, lo que puede ser una ventaja logística el día de la carrera. La contrapartida es que está más lejos del resto de cosas y requiere más desplazamiento para moverse por la ciudad.
Qué ver un fin de semana
Si llegas el jueves o el viernes tienes tiempo de sobra para descubrir una ciudad que da para semanas. El sábado antes de la carrera guarda las piernas, pero no te quedes encerrado en el hotel: CDMX tiene demasiado como para desperdiciarlo.
- Zócalo y Centro Histórico: Ya lo vas a ver al cruzar la meta, pero merece que le dediques tiempo sin los pies quemados. El Palacio Nacional alberga los murales de Diego Rivera, y la Catedral Metropolitana, construida sobre las ruinas del templo mayor azteca, es una de las más impresionantes de toda América Latina. Reserva al menos una mañana para el Centro.
- Bosque de Chapultepec y Museo Nacional de Antropología: El Bosque es el pulmón verde de la ciudad, perfecto para un rodaje suave el sábado. Dentro del parque está el Museo Nacional de Antropología, que es, sin exagerar, uno de los mejores museos del mundo: la Piedra del Sol, el Calendario Azteca, las salas mayas… La entrada es barata y se pueden pasar fácilmente tres o cuatro horas.
- Coyoacán y la Casa Azul: Un barrio que merece una tarde entera, sobre todo si vas con calma. La Casa Azul, donde vivió y murió Frida Kahlo, es pequeña pero muy especial. Después, un café en el mercado de Coyoacán o en cualquiera de sus plazas, y tienes la tarde bien aprovechada.
- Paseo de la Reforma y el Ángel de la Independencia: Vas a correr por aquí el domingo, pero vale la pena verlo sin el agobio de la carrera. El Ángel es el símbolo de la ciudad y el tramo de Reforma con sus carriles peatonales y las esculturas es perfecto para un paseo tranquilo el viernes por la tarde.
- Teotihuacán: Las pirámides del Sol y de la Luna están a menos de una hora de la ciudad y son una de las visitas arqueológicas más impresionantes de todo México. La recomendación es guardarla para después de la carrera o llegar con un día extra de antelación: subir la pirámide del Sol el sábado antes de competir no es exactamente lo más recomendable para las piernas.
