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¡Choca los 5! (contigo mismo) para ser más feliz

Este simple hábito avalado por la ciencia puede ser suficiente para un cambio positivo en tu vida

Choca los 5 para ser feliz

Pocas veces se aprende tanto como después de leer el libro de Mel Robbins The High 5 Habit: Take Control of Your Life with One Simple Habit. Robbins es una de las principales personalidades en el desarrollo y la transformación personal y autora de grandes bestsellers a nivel internacional. En este libro aprenderás a quererte a ti mismo o, al menos, a intentarlo.

¿Qué ves en el espejo?

Cuando te pones delante del espejo cada mañana y te lavas los dientes o la cara, ¿qué ves al otro lado? ¿Qué pensamientos tienes sobre ti? ¿Te felicitas por la persona en la que te has convertido? ¿Piensas en lo bien que te ves y lo que has conseguido?

O, como la mayoría de nosotros, ¿pasas esos minutos de la mañana criticándote a ti mismo y encontrando defectos en tu cuerpo?

Robbins, la autora, también lo hacía. Todos los días, a primera hora de la mañana, se ponía delante del espejo y analizaba su aspecto: criticaba su papada, odiaba su cuerpo y aborrecía su tripa. Esta autoflagelación continuó hasta que pasó a la segunda rutina matutina: preocuparse por las numerosas tareas urgentes del día.

Pero entonces ocurrió algo inesperado. Un día, las cosas fueron diferentes.

Empieza el día chocando los cinco con tu reflejo

Una mañana, Robbins no criticó su cuerpo ni se preocupó. En cambio, levantó la mano hacia su reflejo en una especie de saludo. Luego la extendió y se chocó los cinco con el espejo.

¿Por qué? No era una pregunta fácil de responder. Estaba estresada, cansada e insatisfecha consigo misma. Necesitaba apoyo. Pero sabía que el apoyo tenía que venir de dentro. En cierto modo, chocar los cinco era una demostración de autoestima.

Suena estúpido, pero esto le hacía sentir mejor. Desde ese día hizo del chocar los cinco un hábito y cada mañana salía del espejo sintiéndose un poco mejor consigo misma. De hecho, había algo en el acto de chocar los cinco con su reflejo que hacía que Robbins se detuviera y reevaluara algunas cosas importantes. ¿No sería mejor la vida, pensó, si se aplaudiera un poco más a sí misma? ¿Si, en lugar de autocrítica, se colmara de palabras de amor, elogio y estímulo?

Cuando te mires al espejo mañana por la mañana, tendrás que elegir. Puede pasar el tiempo reflexionando sobre tus fracasos y dándole vueltas a los problemas de la vida, o puedes tomarse un minuto para felicitarse y animarte a ti mismo o a ti misma.

La ciencia respalda el poder de chocar los cinco

¿Qué recuerdos te trae chocar los cinco? ¿Celebrar un logro de la infancia, como marcar un gol o aprobar un examen? ¿Felicitar a un amigo por haber conseguido un ascenso o por haber dejado por fin a esa ex pareja tóxica?

Para Mel Robbins, hay un recuerdo concreto. Era el año 2001 y estaba corriendo el maratón de Nueva York. Estaba cansada, dolorida y sin energías. A unos 11 kilómetros se le rompieron las ampollas de los pies y el dolor empezó a hacerse insufrible.

Pero Robbins no se rindió y continuó. Lo que la hizo seguir adelante fue el aliento de los desconocidos, especialmente los numerosos aficionados que le chocaban los cinco. Ese simple gesto marcó la diferencia y la investigación puede arrojar luz sobre el porqué.

El Experimento

Las investigaciones científicas respaldan el poder de chocar los cinco. En un experimento realizado hace unos años, los investigadores dieron a diferentes grupos de estudiantes algunos deberes para realizar y los motivaron de tres maneras diferentes:

  • A algunos niños se les elogió por un ser inteligentes o tener talento.
  • A otros se les elogió por esforzarse y los investigadores les felicitaron por su duro trabajo.
  • Los niños del tercer grupo fueron motivados de una manera diferente: chocando los cinco.

Los niños que chocaron las manos se sintieron mejor con el trabajo realizado y más orgullosos de la tarea realizada.

Neurobics y el cerebro

¿Pero chocar los cinco puede ser igual de beneficioso? Por supuesto. Según las investigaciones en un campo llamado neurobics, chocar los cinco puede cambiar tu cerebro a nivel estructural.

La investigación en neurobics sugiere que cuando se combina una actividad cotidiana, como cepillarse los dientes, con un giro desconocido, como chocar los cinco con el espejo, se pone al cerebro en un estado elevado que facilita la formación de nuevas conexiones neuronales.

El cerebro entiende que está ocurriendo algo nuevo y desconocido; en resumen, empieza a prestar atención. Si combinas ese acto con pensamientos de amor y autoaliento, es más probable que la actitud positiva se mantenga.

El hábito de chocar los 5 explicado por su autora

Los pensamientos negativos atraen comportamientos negativos.

Puede que Mel Robbins sea ahora una gran motivadora, pero cuando era más joven sufrió su falta de optimismo y confianza en si misma y esto lo explica en el libro con varios ejemplos.

El más claro es el que le lleva a su juventud, cuando siendo una estudiante de derecho, tuvo la suerte de conseguir una gran oportunidad: unas prácticas de verano en un sitio de gran reputación.

Como parte de su trabajo allí, se le pidió a Robbins que llevara a cabo un gran proyecto que consistía en examinar las tasas de reincidencia criminal en el estado. Se trataba de un tema que le interesaba mucho y que habría disfrutado mucho explorando, pero no se atrevió a hacerlo.

¿Por qué? En resumen, confiaba en si misma. El miedo al fracaso era tan grande que ni siquiera empezó a trabajar en el proyecto. Cuando el fiscal general la llamó a su despacho para quejarse, ella se inventó algunas excusas y se marchó para no volver.

Robbins permitió que las dudas sobre sí misma convirtieran una oportunidad increíble en una fuente de estrés. Y después de dejar el trabajo, sólo se sintió peor consigo misma. Sus temores se habían hecho realidad: le habían confiado un proyecto importante y lo había estropeado por completo. Se sintió fracasada.

Tras otras cuantas malas experiencias, al final, con ayuda de terapia, Robbins hizo el trabajo necesario para fortalecer su autoestima. Lo que aprendió fue que meter la pata puede hacer que te odies a ti mismo y odiarte a ti mismo puede hacer que sea más probable que metas la pata. Es un círculo vicioso que te mantiene atrapado en patrones de fracaso y autodesprecio.

¿El antídoto? Ser amable, apoyarse y animarse a sí mismo, es decir, ser el tipo de persona que choca los cinco con su reflejo.

Limpia tu cerebro

La mente tiene un filtro llamado sistema de activación reticular ascendente (SARA) y su trabajo consiste en filtrar la información que tu cerebro procesa, asegurando que sólo los datos más relevantes lleguen al nivel del pensamiento consciente. Y a veces, al igual que las pelusas que ensucian el filtro de una aspiradora , el SARA también necesita una limpieza a fondo.

¿Y qué es la «pelusa» que obstruye tu SRA? Son tus pensamientos y creencias negativas. El rechazo, los contratiempos, las decepciones, los insultos… todo esto puede quedar atrapado en tu SARA, lo que lleva a tu mente a centrarse en la información negativa mientras desprecia la información positiva.

Afortunadamente, podemos limpiar este residuo emocional Si el SARA cree que ves la negatividad como algo relevante y significativo, la destacará aún más. Pero si empiezas a buscar lo positivo, tu SARA puede aprender a tratar lo bueno como lo importante.

Conclusión

El simple hábito de chocar los cinco con tu reflejo cada mañana puede ser suficiente para poner en marcha un cambio positivo en tu vida. Es un gesto de apoyo y autoestima con fundamentos científicos.

Y para aprovechar realmente el poder del hábito de chocar los cinco, combina este gesto con esfuerzos deliberados para cambiar tu mentalidad actual. Entrena tu mente para destacar los aspectos positivos de la vida, actúa como la persona en la que quieres convertirte y empieza a dar las gracias a la gente en lugar de disculparte con ella.

Al menos 3 semanas

Cuando se trata de hacer grandes cambios en la vida, es fácil rendirse y dejar de hacerlo al cabo de poco tiempo. Mel Robbins recomienda darse al menos un plazo de tres semanas.

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2 comentarios

Martha Ospina 03/05/2022 - 6:18 pm

Gracias por compartir aliento y positivismo excelente reseña

Responder
Martha Ospina 03/05/2022 - 6:20 pm

Antoja adquirirlo….buen tema y lo más importante fácil de poner en práctica

Responder

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