Inicio Salud Deportiva Cómo crear un hábito: «Hacer poco es mejor que no hacer nada»

Cómo crear un hábito: «Hacer poco es mejor que no hacer nada»

La socióloga Christine Carter explica en su charla TED como consiguió vencer a la falta de fuerza de voluntad y convertirse en una auténtica corredora

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Nuevos hábitos, por Christine Carter

Nuestra capacidad para cumplir nuestros propósitos y adquirir nuevos hábitos puede tener una solución sencilla y fácil. La doctora Christine Carter(1) lo explicó bien durante una charla TED muy interesante.

Por si no lo sabes, las charlas TED son son vídeos influyentes de oradores expertos (sobre educación, negocios, ciencia, tecnología, etc), con una duración máxima de 18 minutos, pueden tratar sobre cualquier tema y tienen la intención de inspirarnos y hacernos reflexionar.

Confesiones de una mala deportista

La doctora Carter explica en la charla que al comienzo de la pandemia de Coronavirus empezó a prepararse una media maratón con un plan de entrenamiento muy detallado y estudiado, pero, que tras unas pocas semanas, lo incumplió. Al no poder cumplir su plan sintió una gran sensación de frustración.

¿Por qué dejó de hacer ejercicio a pesar de lo bueno que es?

Sabemos que el ejercicio es bueno para salud, que es bueno para nuestro felicidad, que nos hace sentir mejor físicamente. Nos vemos más guapos…. Pero entonces, ¿por qué nos cuesta tanto crear un hábito con tan buenas consecuencias?

Nuestra capacidad para llevar a cabo nuestras intenciones -para adquirir un nuevo hábito como el ejercicio o para cambiar nuestro comportamiento de cualquier manera- no depende de las razones por las que podríamos hacerlo o de la profundidad de nuestras convicciones para hacerlo. Tampoco depende de nuestra comprensión de los beneficios de un determinado comportamiento, ni siquiera de la fuerza de voluntad.

Crear un hábito depende en gran manera de nuestra disposición a no ser los mejores en el comportamiento deseado. He aquí por qué tenemos que estar dispuestos a ser malos. Cuanto más difícil nos resulte hacer una cosa, más motivación necesitaremos para hacerla.

No importa ser malo en algo

Y puede que te hayas dado cuenta de que la motivación no es algo que podamos tener de forma abundante y todos los días. Nos guste o no, la motivación aparece y desaparece. Cuando la motivación disminuye, muchas investigaciones demuestran que los seres humanos tendemos a seguir la ley del menor esfuerzo y a hacer lo más fácil.

Los nuevos comportamientos requieren mucho esfuerzo porque el cambio es difícil. El cambio puede requerir mucha motivación, que no podemos contar con ella. Por eso a menudo no hacemos las cosas que realmente pretendemos hacer.

El autor que escribe este artículo estuvo yendo a CrossFit durante unas cuantas semanas. Si alguna vez habéis ido a una clase de CrossFit sabréis lo duras que son. Y no solo es la dureza, es un deportue que exige miles de repeticiones con poco o nada de peso hasta aprender la técnica. Ir a CrossFit y mejorar rápidamente me exigía mucha motivación. Demasiada. Fracasé.

Como también explica Christine, tal vez te sientas identificado. Tal vez tú también hayas fracasado en alguno de tus intentos de cambiar a mejor.

¡Puedes hacerlo! El único requisito es que dejes de intentar ser tan bueno. Tendrás que abandonar tus grandes planes, al menos temporalmente. Debes permitirte hacer algo tan pequeño que sólo sea ligeramente mejor que no hacer nada.

Hacer algo es mejor que no hacer nada

Pregúntate a ti mismo: ¿Cómo puedes reducir esa cosa que has querido hacer a algo tan fácil que podrías hacerlo todos los días sin apenas pensarlo? Por ejemplo, si tu objetivo es hacer 10.000 pasos al día, puedes empezar con 1.000. Eso sí, todos los días deberás hacer al menos 1.000.

No te preocupes: llegarás a hacer más. Este comportamiento «mejor que nada» no es tu objetivo final. Pero por ahora, haz algo ridículamente fácil que puedas hacer incluso cuando nada en tu vida vaya como está planeado.

Para ello debes fijarte unas rutinas fijas y no buscar excusas para cambiarlas por nada. Por ejemplo, todos los días nada más levantarme voy a ir a andar. No tienes que pensarlo, solo poner el piloto automático.

Tu objetivo es la repetición, no los grandes logros. Y si el hábito «mejor que nada» no le parece mejor que no hacer nada, recuerde que está empezando a hacer algo y que iniciar un comportamiento suele ser la parte más difícil.

Crear nuevos hábitos

Con esta filosofía se está estableciendo una vía neuronal en su cerebro para crear un nuevo hábito. Esto hace que sea mucho más probable tener éxito con algo más ambicioso en el futuro. Una vez que hayas grabado un hábito en tu cerebro, podrás hacerlo sin pensar y, lo que es más importante, sin necesidad de mucha fuerza de voluntad o esfuerzo.

Un hábito «mejor que nada» es fácil de repetir, una y otra vez, hasta que está en piloto automático. Puedes hacerlo incluso cuando no estás motivado, incluso cuando estás cansado, incluso cuando no tienes tiempo. Una vez que empiezas a actuar con el piloto automático, ése es el momento de oro en el que tu hábito puede empezar a expandirse orgánicamente.

El momento en el que crees que debes hacer más es el momento en el que introduces un reto mayor. Es el momento en que eliminas la posibilidad de que tu actividad sea fácil e incluso agradable. Así que también es el momento que requerirá mucha más motivación por tu parte.

La idea detrás del hábito «mejor que nada» es que no depende de la motivación. No depende de tener mucha energía, y no tienes que ser bueno en esto. Todo lo que necesitas es… hacerlo.

Confesiones de una mala ejercitadora, por Christine Carter

1 – Christine Carter es autora, conferenciante y entrenadora. Es socióloga e investigadora principal del Greater Good Science Center de la Universidad de Berkeley. Sus libros más vendidos son:

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